Feb
15
El divorcio en Francia

En el mes de los enamorados vamos a sobrevolar rápidamente la regulación de la institución jurídica del divorcio en Francia.

Para comenzar hay que afirmar que actualmente un cónyuge no puede impedir al otro cónyuge de divorciar. En consecuencia, la « libertad de divorciar » (que no es necesariamente equivalente a la « libertad de contraer matrimonio ») existe realmente en Francia pero – para evitar los abusos – esta libertad está controlada por un juez especial denominado « Juez de los Asuntos Familiares » (JAF).

Luego de la gran reforma de 1975, la última ley reformando el divorcio en el Hexágono ha entrado en vigor el 1° de enero del 2005. Ella distingue 4 tipos de divorcio:

1. El divorcio por consentimiento mutuo

Es el divorcio de mutuo disenso, gracioso y no conflictual. En este tipo de divorcio, los esposos se ponen de acuerdo para divorciar y para concertar sobre los efectos del divorcio (esto es; sobre la repartición de los bienes, la guardia y custodia de los hijos,...) mediante una convención redactada por un abogado. Esta convención es homologada por el juez que constata con este hecho la voluntad de los esposos para divorciar y ejerce un control sobre esta convención para que no exista una desigualdad o un abuso de un esposo en contra del otro. Es un divorcio relativamente rápido y donde solo hay una audiencia ante el juez.

2. El divorcio por aceptación del princio de la ruptura del matrimonio

Es un divorcio « mixto », pues tiene una parte graciosa y una parte contenciosa. Es un divorcio que no se utiliza mucho y que es muy raro en la práctica. Como en el caso anterior, los esposos se ponen de acuerdo para divorciar pero existe un desacuerdo sobre los efectos del mismo (sobre la guardia y la custodia de los hijos, por ejemplo). Es el juez que decide entonces sobre este desacuerdo al momento de pronunciar su sentencia. Evidentemente que, por respeto al doble grado de jurisdicción, esta sentencia podrá siempre ser objeto de un recurso en apelación por la parte del cónyuge descontento de la decisión judicial.

3. El divorcio por falta

Es el divorcio contencioso por excelencia. Es asimismo el divorcio más utilizado en la práctica. Es el divorcio por el que un esposo introduce una demanda de divorcio en contra de su cónyuge y en el que reprocha al mismo una falta a los deberes del matrimonio que debe ser probada ante el juez (adulterio, violencia física y/o moral,...). La falta debe ser grave al punto de convertir en intolerable la vida en común. No es posible invocar entonces una simple incompatibilidad de humor. Es un divorcio que puede durar años pues debido a su mismo principio de proceso conflictual, el juez deberá solicitar la participación de diversos expertos que darán sus avisos en relación a las diferentes intervenciones por las que serán solicitados.

4. El divorcio por alteración definitiva del lazo conyugal

Es un divorcio que constata la evolución de las costumbres en la sociedad francesa. Así, el cónyuge que vive separado del otro cónyuge durante 2 años como mínimo puede demandar el divorcio sin que el otro esposo pueda oponerse a este hecho.

Para divorciar en Francia es necesaria la intervención de un abogado. Este profesional del derecho además de examinar la mejor opción para un caso determinado dentro de los 4 tipos de divorcio existentes y que acabamos de enumerar, se encargará de asistir y de defender los intereses de los esposos ante el JAF.

Es importante señalar asimismo que durante el proceso de divorcio, los esposos pueden decidir de pasar de un tipo de divorcio a un otro. Es lo que se llama la « passerelle » en derecho francés.

Hay que saber también que el JAF francés está habilitado a divorciar una pareja de esposos de nacionalidad extranjera y/o que haya contraído matrimonio en el extranjero a condición, por supuesto, que los esposos residan en Francia.

Desde el divorcio de Napoleón hasta el divorcio de Sarkozy, el divorcio en Francia se ha banalizado y ya no es más un tabú. El número de divorcios ha constantemente progresado en las estadísticas nacionales de la familia para alcanzar un pico de 152 020 en el año 2005 y establecerse en el año 2008, últimas cifras conocidas, en 129 379 divorcios pronunciados. En cuanto a los divorcios por la cantidad de años de matrimonio antes de dicho evento, la creta se encuentra, para el año 2008, en los 5 años de casados con un porcentaje de 27.3 % del total de los divorcios pronunciados ese año.

Maître Ángel LA TORRE

Abogado latinoamericano en Francia

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Móvil : 06.37.7070.66

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